Mateo Cap. 6 Explicación del Sermón del MonteEs un privilegio el poder usar este medio para ofrecer una sencilla explicación de la Santa Biblia. Especialmente en estos tiempos de crisis e incertidumbre, esperamos que el
mensaje de Dios sea de dirección y consuelo para toda la gente que lee esta página.
En esta ocasión, comentaremos sobre:

El contenido del capítulo 6 del Evangelio de Mateo.

I. {Mateo 6:1-4} Jesús y la limosna.

a. Los judíos del tiempo de Jesús, al acudir al templo de Jerusalén tenían el privilegio de dar una ofrenda.

b. La enseñanza de Cristo es que no debemos usar el acto de dar una ofrenda para ser vistos por los demás.

c. Jesús calificó como hipócritas a quienes ofrendaban para ser reconocidos.

d. Lo correcto es dar una ofrenda con discreción, sin llamar la atención.

e. La recompensa de nuestras ofrendas es la bendición de Dios.

II. {Mateo 6:5-15} Jesús y la oración.

a. Jesús reprobó la pretensión de quienes oran para ser vistos.

b. Igualmente, el señor recomendó que al orar, lo hagamos en privado delante de Dios.

c. La oración deben  ser una comunicación reverente y libre con el Altísimo, la cual no debe constituirse de repeticiones vanas, ni en palabras cuya intención sea impresionar.

d. El Padre Nuestro: Jesús presentó un modelo de oración. Sus principales temas:

1. Dios: Primeramente, debemos adorarle, reconocer su superioridad y santidad.

2. Reino: El segundo tópico es clamar para que la perfecta voluntad de Él, la cual se
cumple en el cielo, sea hecha en la tierra.

3.  Alimento: Petición para que el Señor provea para esta necesidad vital.

4. Perdón: Una petición para que Él nos perdone y un compromiso de nosotros  para perdonar a quienes nos ofenden.

5. Tentación: La última súplica consiste en pedir al Todopoderoso que
no permita que seamos derrotados por la tentación y por el mal.

6. Conclusión: El modelo de oración concluye reconociendo que el reino, el poder y la gloria pertenecen eternamente a Dios.

e. El Señor Jesucristo insistió en que estamos comprometidos delante del Altísimo para perdonar a los hombres sus ofensas, pues si no lo hacemos, tampoco él nos perdonará nuestros pecados.

III. {Mateo 6:16-18} Jesús y el ayuno.

a. La enseñanza de Jesús acerca del ayuno tiene la misma perspectiva que la limosna y la oración: debe ser practicado delante de Dios, y no para que la gente nos considere espirituales.

b. Los hipócritas demudaban su rostro para que la gente notara que estaban ayunando.

c. La recompensa de los falsos judíos era la alabanza de las personas; pero el galardón de los que ayunaban delante del Señor, era ser bendecidos y recompensados en público.

IV. {Mateo 6:19-21} Tesoros en el Cielo.

a. La conclusión de la enseñanza de Jesús acerca de la limosna, la oración y el ayuno es que Dios nos bendiga, pues hacemos tesoros en el cielo.

b. Los creyentes falsos o superficiales, que practican estas disciplinas espirituales para ser alabados por otras personas, hacen tesoros en la tierra, donde lo material de deteriora y puede ser arrebatado por ladrones.

V. {Mateo 6:22, 23}  La Lámpara del Cuerpo.

a. Jesús comparó el carácter del hombre con una lámpara. Un buen objeto de este tipo dará mucha luz; pero uno defectuoso permitirá tinieblas alrededor.

b. Así, si tenemos una perspectiva buena y agradable a Dios, seremos semejantes a una buena lámpara. Pero si en nuestra perspectiva de la vida hay maldad, andaremos en tinieblas.

VI. {Mateo 6:24} Dios y las riquezas.

a. El Señor enseñó que nadie puede servir a dos amos.

b. Expresó esta enseñanza para afirmar que nadie puede servir adecuadamente a Dios y al mismo tiempo estar dedicado a hacer riqueza.

c. Los creyentes tenemos como prioridad a Dios y sus demandas para nosotros. El hacer riqueza pasa a un segundo plano en nuestras prioridades.

VII. {Mateo 6:25-34} El afán y la ansiedad.

a. El Maestro dijo que no debemos afanarnos por nuestra vida, el comer y beber; ni por
nuestro cuerpo, qué habremos de vestir.

b. Así como Dios sustenta a las aves y los lirios del campo, proveerá para nuestras
necesidades.

Todos debemos trabajar confiando en que el Señor conoce nuestras necesidades, y
suplirá.

c. El afán no resuelve nuestros problemas, sólo deteriora nuestro carácter y estilo de vida.
Jesús nos desafía a que seamos hombres de fe, confiando en su provisión.

d. El Padre Celestial sabe nuestras necesidades. El Señor nos invita a buscar primeramente
el reino y de los cielos y su justicia, y Él añadirá para cubrir nuestras necesidades. Esto
significa que nos dediquemos a obedecer las normas de Dios y tener una vida justa.

e. Venceremos el afán dejando que cada día traiga sus propios desafíos.

Conclusión.

En este segundo capítulo que registra el Sermón del monte también encontramos temas trascendentes.

La ética planteada por el Señor Jesucristo es que vivamos delante de Dios. Que no busquemos ser considerados justos por los hombres. Si hacemos bien sin llamar la atención de quienes nos rodean, nos será dado galardón por Dios. Si damos limosna para ayudar a los pobres, no lo hagamos para ser admirados por nuestra generosidad. Los hipócritas hacen misericordia para ser admirados.

Demos limosna de manera que nadie se entere de ello. Dios ve en secreto y nos recompensa en público.   Igualmente, cuando oremos, debemos hacerlo en
secreto, solamente delante de Dios, pues si buscamos ser vistos al orar,
nuevamente Jesús nos califica como hipócritas. Usted puede recordar que
hipócrita significa “actor”, es decir, una persona que finge una personalidad
ajena a sí misma. La recomendación es que oremos en nuestra habitación, con la
puerta cerrada, para que solamente nos escuche el Señor.

La oración es hablar con Dios tal como lo hacemos con las personas: una expresión  genuina y espontánea.

No es adecuado usar palabras rebuscadas: al Señor le agrada la sinceridad de nuestro corazón cuando oramos.
El modelo del Padre Nuestro es la guía para que todos podamos orar: Iniciar adorando y reconociendo a  Dios; esto forma nuestro carácter y nos enfoca en él. Estar comprometidos con su Reino; que su justicia y  su voluntad se cumplan en la tierra. Pedir por “el pan de cada día”, es decir, reconocemos que Él suple  nuestras necesidades. El perdón: lo pedimos a Dios, y debemos darlo a quienes nos ofenden. Rogar para que podamos vencer la
tentación y así vivir en santidad para el Señor.

En la misma línea que el dar limosna y orar, el ayuno es una práctica que nos fortalece espiritualmente.  Pero hay quienes lo practican, nuevamente, para ser considerados espirituales. La indicación de Jesús es que ayunemos ante Dios, sin que los demás se enteren de ello. Así, le ética de Jesús es que evitemos   hacer tesoros o reconocimiento
en la tierra, donde están expuestos a diversos tipos de daños. En cambio, debemos
esforzarnos por ser galardonados por Dios, enfocados en Él y en su reino.

Si seguimos estas indicaciones del Señor Jesucristo, estaremos en la perspectiva correcta, como una lámpara que puede cumplir su función plenamente.  Jesús también nos
indica que tengamos cuidado con  las riquezas. Lo lamentable es que muchas personas se dejan dominar por los bienes, y pierden el interés  por agradar a Dios.
Se requiere una gran madurez espiritual y amor por Dios para manejar los bienes
sabiamente. El dinero no es malo en sí; el problema es la falta de un carácter firme en el Señor. Un cristiano puede ser próspero y será bendecido si no se deja dominar por sus bienes. Recordemos que todo lo material es temporal. Necesitamos aprender a confiar en la provisión de Dios y a conformarnos con lo que él nos da. No estemos ansiosos por nuestras necesidades materiales. Creer en Dios, trabajar, administrar y esperar su bendición son la base para que tengamos una provisión suficiente.

Agradecemos a todas las personas sus comentarios respecto a esta página. Oraremos por Ustedes y les recordamos que es importante buscar una iglesia cristiana evangélica, en donde les puedan recibir y atender sus necesidades espirituales.

Nos despedimos esperando que Dios les bendiga abundantemente.
En Cristo Jesús:  Pastor Hugo Aguilera Hernández.