
Las enseñanzas de Jesús son la base de nuestra fe.
Observemos las principales detalles de
Mateo Capítulo 8.
I. {Mateo 8:1-4}: Jesús sana a un leproso.
a. Después de exponer el Sermón del Monte, mucha gente seguía a Jesús.
b. Un leproso se postró delante de él para pedirle que lo sanara.
c. Jesús lo tocó y dijo: “quiero, sé limpio.” Este enfermo fue sanado de inmediato.
d. El Señor Jesucristo le dijo que no contase a nadie sobre este milagro, pero que fuera ante el
sacerdote y presentara la ofrenda que ordenó Moisés, para dar testimonio.
II. {Mateo 8:5-13}: Jesús sana al siervo de un centurión.
a. En la ciudad de Capernaum, un centurión vino a Jesús para rogarle que sanara a su siervo. Este siervo estaba paralítico y afligido.
b. Jesús dijo al centurión que iría para sanar a aquel hombre.
c. La respuesta del centurión fue sorprendente: él entendía el nivel de autoridad que tiene Jesús, por ello
le dijo que no era digno de que el Señor entrara a su casa. Pidió que el Mesías solamente ordenara la
sanidad.
d. El Señor Jesucristo expresó que ni en Israel había hallado una fe semejante. Profetizó que habrá
muchos que vendrán del oriente y del occidente, que se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el
reino de los cielos.
e. Quienes rechazan el mensaje de Jesús serán echados a las tinieblas.
f. Jesús despidió al centurión diciéndole que su siervo había sido sanado.
III. {Mateo 8:14-17} Jesús sana a la suegra de Pedro.
a. Jesús fue a la casa de Pedro y encontró que la suegra de éste estaba en cama con fiebre. El Señor
tocó la mano de la mujer y la sanó. Ella se levantó a servirles.
b. Esa noche le trajeron a muchos endemoniados , a los cuales liberó, y sanó a muchas personas.
c. Mateo cita {Isaías 53:4} para hacer notorio el cumplimiento de la profecía de que el Mesías llevó
nuestras enfermedades y dolencias.
IV. {Mateo 8:18-22}: Los que querían seguir a Jesús.
a. Al ver Jesús que lo rodeaba mucha gente, pasó en una barca al otro lado del mar de Galilea.
b. Un escriba le dijo al Señor que lo seguiría a donde él fuera. Pero Jesús dio una respuesta inesperada:
las zorras tienen guaridas, y las aves nidos… pero él no tenía dónde descansar.
c. Otro discípulo dijo que cuando muriese su padre seguiría a Jesús. El Señor dijo que los muertos deben
enterrar a sus muertos.
V. {Mateo 8:23-27}: Jesús Calma la Tempestad.
a. Nuevamente entró Jesús con sus discípulos en una barca, y en medio del mar de Galilea se desató
una grande tempestad.
b. En medio de aquel peligro, Jesús dormía. Los discípulos, desesperados, lo despertaron.
c. El Mesías les recriminó su poca fe. Se levantó, y ordenó a los vientos y al mar que se calmaran, lo
cual sucedió de inmediato.
d. Los discípulos se sorprendieron mucho y reflexionaban sobre quién es Jesús, que tiene tal poder.
VI. {Mateo 8:28-34}: Los Endemoniados Gadarenos.
a. Al llegar a una región llamada Gadara, dos endemoniados le salieron al encuentro. Aquellos hombres
habitaban en los sepulcros y eran feroces.
b. Los endemoniados no soportaban la presencia de Jesús y preguntaron si los atormentaría antes de
tiempo.
c. Los demonios pidieron ser echados a un hato de muchos cerdos, lo cual el Señor les concedió.
Jesús les concedió aquella petición, y los cerdos, al sentir aquella presencia demoníaca se lanzaron
por un despeñadero al mar.
d. Los cuidadores de los cerdos dieron estas noticias a los habitantes de aquella ciudad, los cuales
vinieron a Jesús y le pidieron que se fuera de aquella región.
Conclusiones:
Del capítulo 8 podemos derivar algunas aplicaciones fundamentales:
1. El hecho de que Jesús tocara a un leproso muestra su grande misericordia, pues debido al alto grado de contagio que se da con este padecimiento, nadie quería tocar a un enfermo. Por otra parte, se creía que los enfermos de lepra habían cometido algún pecado grave. El trato de Jesús con aquel pobre hombre echó por tierra la validez de aquellas percepciones.
2. Quienes somos sanados por el Señor debemos dar testimonio. Jesús pidió al leproso sanado que no lo publicase, para evitar ser reconocido antes de tiempo, pues debía ser crucificado en la fecha precisa.
3. La actitud del centurión nos desafía a reconocer la alta jerarquía del Señor Jesucristo: es el Hijo de Dios.
4. Recibir a Jesús como nuestro Salvador nos da acceso a la vida eterna, la cual no se logra por religiosidad ni por una percepción personal.
5. La suegra de Pedro nos enseña que debemos servirlo, como agradecimiento por los favores que recibimos de él.
6. El hecho de que Jesús sana a los enfermos y libera a los endemoniados es una demostración de su divinidad y de su misericordia. Estos milagros siguen sucediendo en la actualidad.
7. Seguir a Jesús no debe ser una actividad motivada sólo por emoción, ni por búsqueda de comodidades.
8. El milagro sobre la naturaleza, cuando Jesús calmó la tempestad es una evidencia del carácter de Dios: Él no se preocupa por el peligro. En su misericordia, muchas veces nos libra de grandes riesgos.
9. La liberación de los dos gadarenos nos enseña la autoridad que el Señor tiene sobre los demonios. La reacción de los ciudadanos de aquel lugar es reflejo del rechazo al poder de Dios y la búsqueda exclusiva de los bienes materiales.
El propósito de esta sencilla exposición es que mucha gente entienda el Evangelio y se acerque a Jesús.
Atentamente:
Pastor Hugo Aguilera Hernández.
Iglesia Cristiana Evangélica de México
www.ICEM.org.mx